¡¿QUÉ VAS A HACER CON TU VIDA?!
¡¿QUÉ VAS A HACER CON TU VIDA?¡ Grita incesante una vocecilla en mi cabeza.
¡¿QUÉ VAS A HACER CON TU VIDA?!
Frente a mí, la mesa de cristal, el ordenador encendido, un vaso, internet.
Internet, millones de ideas, accesibles a un click. Para ti. Todas para ti.
Primer Impulso: Diálogo Interior
Entrar en la conversación, ¿por qué me preguntas esto? ¡Si no estoy haciendo nada¡ Un halo de culpabilidad, - como a la niña que pillan in fraganti – se desprende de mi. Este primer impulso me lleva a “dialogar” con ella – si es que alguna vez se le puede llamar a eso que hacemos “dialogar” – más bien es un torrente de culpabilizaciones, justificaciones, acusaciones, defensas, elogios – alguno que otro – en forma de monólogo interminable. Como la radio del despertador puntual a las 6.30 ¡Buenos-días-Mundo-Son-las-seis-y-media-de-la-mañana-de-lo-que-será-un-gran-día-soleado-Estamos-aquí-para-hacer-de-tu-despertar-un-disfrute! ( Es de elogiar la velocidad a la que son capaces de hablar las personitas de la radio – imagino diminutas personitas dentro de una pequeña caja con un gran altavoz en forma de cono, gritando, hablando y riendo, cuya única misión es que nuestro despertar sea la hostia de bueno, perdón por la expresión)
¿Un disfrute? Estoy tan a gusto entre mis sábanas, calentita, cogiendo con los dedos de la mano el hilo del último sueño que se me escapa. A eso no lo llamo yo disfrutar, precisamente.
¡NO TE PIERDAS! ¿QUÉ VAS A HACER CON TU VIDA? Continua la voz en mi cabeza.
Segundo Impulso: Sentir Emociones
La confusión. Una imagen en mi mente; un letrero bien grande en letras de neón color azul parpadeantes.
Se sueltan las compuertas: confusión, rabia, tristeza, impotencia, indecisión, euforia, incertidumbre, dolor, miedo, frustración…. ¡ansiedad!
¡Eureka! Soy humana.
Esta es la típica historia de amor… Bueno, quizás no tan típica…
Ellos dos se conocen una agradable tarde de Otoño (…) Los dos adolescentes, los dos enamorados, llenos de grandes sueños, fantasías. Tienen toda la vida por delante y mientras perdure el amor -Todo es posible, si permanecemos siempre juntos, amor mío – le dice él.
Cada tarde a la misma hora, él la viene a buscar, regalándole la frases que ella quiere oír, las rosas que ella quiere oler, la comida que quiere saborear, las sedas que ella quiere tocar. Convierte su mundo, en el mundo soñado por ella; para los dos.
Van pasando los años y el amor está más vivo que nunca. Él nunca se cansa de regalarle palabras y ella se queda absorta, embelesada escuchándolas….
-June, - me grita la voz en mi cabeza , llámese “conciencia”- ¡Despierta!. Cada mañana la misma cantinela. Desde que te conozco que no te vas antes de las tres de la mañana a la cama, ¿Cómo quieres despertarte para ir a trabajar?
Y así empieza el día…
Levántate medio dormida, o dormida del todo. Dúchate, desayuna - ¿desayunar?, pero¡ si es tardísimo!- Baja a la perra, viste a los niños, llévalos al colegio… ¡Las llaves del coche!. Cada día con las mismas prisas. Vete a la oficina, trabaja, las 14.00 hora de comer, trabaja, las 17.00 ya habrá sonado el timbre de la escuela.
–-Lo siento, amores. El tráfico está imposible hoy.
-Tranquila mamá, ya sabemos que trabajas mucho y que vas muy cansada, no te preocupes.
Vamos a casa, merienda, baja a la perra, lavadora, aspiradora, la cocina, deberes, juegos, peleas,
-¡Estate quieto, ya!-. Ducha, dibujos, cena,
-¡pero, enciende el microondas!-, lavarse los dientes. Cuento de buenas noches, un beso y a la cama.
Tras todo el ajetreo, ni siquiera me doy cuenta de que él está en casa.
-¿Cuándo has llegado?, pregunto
-A las siete
-No me había dado cuenta.
-¿Cenamos?
-Claro. No me había dado cuenta de lo hambrienta que estaba
-Son las 12, me voy a la cama – me dice él-
-Yo me quedo un rato. Hoy no he tenido ni un segundo para mi, necesito desconectar. Todo ese ajetreo, todo ese caos. Ahora se me sería imposible dormir…
-Pero, mañana…. Otra vez… - dice a modo de queja o preocupación-
-Lo sé, lo sé. Me despertaré bien, ya lo verás, pero ahora lo necesito. Sólo un ratito. ¿lo entiendes, verdad?
- Claro, June. Buenas noches
-Buenas noches amor.
De vuelta al diálogo interior….
El día ya se ha terminado, no he parado ni un segundo y apenas soy consciente de lo que he hecho. Me siento en el sofá, a oscuras. Silencio. Vuelven a resonar esas palabras en mi cabeza
¿Qué vas a hacer con tu vida?, ¿Qué vas a hacer con tu vida?
Me da igual, - me contesto a mí misma- sólo quiero descansar. Oigo una risa ahogada, más bien el aire que sale por la nariz, como cuando uno comienza a reírse; al principio no tienes muchas ganas, pero luego poco a poco, pensando en eso que te ha hecho gracia, no lo puedes evitar. A veces esta risa es contagiosa, pero no es el caso, cuando se están riendo de una en su cara. ¡Encima te ríes de mí!. No sé lo que quiero, ni lo que no quiero. No tengo ni idea de cómo he llegado hasta aquí, pero te aseguro que no era donde yo querría haber estado, sino hubiera sido por…
¿Por?
-sonríe maliciosamente- (Me paralizo, me veo a mí misma desde fuera con cara de asombro)… ¡Eres tú! Embaucadora, me abandonaste, me dejaste tirada, sola, sin decirme nada. Mira en que me he convertido por tu culpa. Todas aquellas cosas bonitas, todos aquellos sueños que me prometiste, todas esas historias de amor, de viajes…
Me mentiste…
Te creí….te creí.... ¿Te creí?...¡Te creí! (Sonrío triunfalmente)
¡Te sigo creyendo!, me he dado cuenta y no puedo parar de reír. Esa risa , como la de antes, pero ahora sí es contagiosa, es incontrolable, como la del mejor chiste del Club de la Comedia.
Él se despierta, se levanta de la cama. Escenario: salón a oscuras, su mujer tumbada en el sofá moviéndose compulsivamente. Presta atención, se para. ¿está hablando sola? La escucha. Inmediatamente, se da cuenta de que solamente es el testigo mudo del reencuentro, de la transformación. Aquella mujer que le enamoró con una sola mirada, está a punto de regresar. Cuánto tiempo, ¿dónde había estado?. La mira.
¿Qué voy a hacer con mi vida?, ¿qué voy a hacer con MI vida?
Pienso en muchas respuestas.
Pero ya es tarde, quiero irme a la cama para levantarme temprano mañana, Mañana…..
¿cómo quieres que sea tu mañana?
¿Qué quieres recordar? Lo tendrás que hacer hoy…
Por June Asín. 29/11/2011
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