Llevo unos cuantos años trabajando con familias. De hecho, por la estructura de mi trabajo, primero me llegan los niñ@s /adolescentes con una determinada problemática y es luego cuando hay que ponerse en contacto con la familia, para hacer una intervención más global.
Pero incluso, cuando se trata de terapia individual con adultos, llega un momento en el que surge el tema, "mi padre siempre decía...."; "es que mi madre...".
A tod@s nosotr@s en un momento u otro de la vida, nos llegan preguntas sobre nuestra infancia, la educación que hemos recibido, las creencias familiares que arrastramos, etc...
El momento siempre va a depender de cada persona, pero cuando decidimos crear nuestra propia familia, suele ser un buen momento para la reflexión y el análisis de cómo nos relacionamos con nuestros familiares y que creencias, limitantes y potenciadoras, tenemos acerca de la familia; aquello que nuestras madres o padres nos obligaban a hacer y que no queremos repetir con nuestr@s hij@s; o bien aquello que, con los años, hemos aprendido a valorar de nuestros progenitores.
En toda educación siempre hay luces y sombras y en la que nosotr@s proporcionemos a nuestros hij@s también. La clave está en ser conscientes de cómo queremos ser, del modelo que queremos aportar y de dónde venimos ( desde un punto de vista educativo y también emocional )
Sean cuales sean nuestros orígenes, tanto sí "tuvimos una infancia feliz", como si no te relacionas con tus padres. Es parte de tu historia personal; la familia forma parte de tu historia personal y esto es algo que transmitirás a tus hij@s y que formará parte de su historia personal.
Así que abre la mochila de los recuerdos y acepta como fue tu vida, para que puedas decidir como quieres que siga siendo.
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