Te afecta lo que otros piensen de ti
Desde que somos niños se empeñan en hacernos creer que es -casi- imposible vivir de una vocación. Y esto nos condiciona de por vida. Es un lastre que llevamos con naturalidad, pero no deja de ser eso, un lastre.
Muchas son las personas que odian su trabajo, pero han aprendido a aceptarlo como una parte más de la vida, como algo normal. Sin embargo, nada tiene de normal y eso es algo que entiendes cuando te rodeas de gente que hace lo que ama y compruebas que una de sus características es que poco les importa los que piensen los demás; que otros piensen que no es posible no les detiene, ni interfiere en sus ideas y objetivos.
Tienes miedo al fracaso
Creer que no sabemos lo suficiente sobre algo es el primer obstáculo que nos ponemos a nosotros mismos. El miedo a lo nuevo nos incita a sabotear la idea. Sin embargo, lo que realmente debemos sabotear es el miedo, porque la pasión vende y la gente quiere estar rodeada de otras personas que sienten pasión por lo que hacen.
Vives en el futuro
También desde muy pequeños nos enseñan a vivir pensando en el futuro, a actuar para asegurar y acomodar el futuro. Pero es que mientras pensamos y preparamos el futuro, el tiempo se escapa.
Quien ama lo que hace vive siempre el presente, porque el presente no es una autopista para llegar al objetivo, es un precioso camino que podemos disfrutar. Es importante vivir el aquí y el ahora porque en cualquier momento podemos dejar de estar aquí y ahora.
Si sabes lo que te gusta, siempre tendrás una vía que te permita convertirlo en tu modo de vida y rentabilizarlo. Pero sólo la encontrarás cuando comiences a hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario